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viernes, 13 de julio de 2012

De momento hemos visto los trailers.



        Esta película me tiene a mí y a todo el mundo cagados de la espera, y nos va apaleando con trailer tras trailer, cada uno más bueno y revelador que el anterior, poniéndonos los pelos de punta e, incluso, me atrevería a aventurar que a los más fanáticos les pone otra cosa de punta.

Cuando vi los dos o tres primeros trailers por primera vez, pensé que no llegaría a ser tan buena como su antecesora; al margen del hecho de que susodichos trailers solo muestran treinta segundos de la película o incluso menos, esa fue la sensación que tuve, pues motivos tengo para tener en tan alta estima a El Caballero Oscuro, la cinta que precede a esta. Aparte, la BSO, con ese extraño coro que parece que vienen los 300 espartanos a molernos a palos, pues como que no me pareció un efecto muy dramático precisamente.
Pero luego empezaron a revelarnos trailers de dos minutos y algo, trailers lentos, que mostraban pocas escenas. Una de Michael Cane hablando con Bale, otra de Catwoman amenazando a Bale, y luego otra en la que se ve un montón de caos, y así pasaban dos minutos más o menos sin que pudiésemos catar mucho. A este le siguió, creo recordar, aquel memorable trailer en que Jim Gordon, agonizando en una camilla de hospital, mantiene un emotivo diálogo con Bruce. Hoy en día, en donde los trailers tienen una gran relevancia para comercializar una cinta (recordad que hace pocos años con que una película sacara un trailer en los cines ya bastaba), estos primeros de El Caballero Oscuro: La Leyenda Renace (ECOLLR, que sino hay que escribir demasiado) consiguieron transmitirnos un primer mensaje que se haría muy evidente en el resto de los trailers: la película se iba a decantar por la tragedia. Ya no tenemos a Harvey Dent con su "os prometo, está a punto de amanecer" o "mueres como un héroe, o vives lo suficiente para verte convertido en el villano". Aquí todo lo que revelan muestran caos, tristeza, agonía, todos los actores salen con caras de que le hubiesen matado al gato.

Y bueno, los trailers que vinieron a continuación siguieron por esta línea pero añadiéndole a la mezcla una fuerte dosis de épica. El coro de los 300 desaparece y ponen ya una BSO más chachi, a lo Retorno del Rey o las últimas de Harry Potter, y sucesiones rápidas de escenas de acción para que nuestro cuerpo empiece a segregar adrenalina. En conjunto, el resultado de estos trailers a conseguido poner el listón muy alto, altísimo, y dada la calidad de la anterior cinta, este listo todavía crece más si es que cabe.
Y ahora toca morderse las uñas hasta que llegue el 20 de Julio y podamos asistir al cine a verla, dejando las palomitas, la novia y cualquier otra distracción inútil en casa para poder catar, con mucho gusto, cada escena que Nolan nos ha preparado y con las que, seguramente, podamos cagarnos encima como si volviésemos a nacer. Falta poco, muy poco, solo seis días, seis días que seguramente vayan a ser muy largos y aburridos, pero que traerán un muy buen resultado (o eso esperamos todos).



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